El paradigma que le van inculcando a a cada niño(a) al nacer en esta sociedad materialista-consumista es que tiene que aprender HACER ALGO para poder TENER ALGO para poder SER ALGUIEN y que solo así podrá ser feliz.

Este paradigma falso impuesto en la mente inocente de un niño hace que su mente tomen como algo prioritario aprender a hacer cosas, las más que pueda, para poder tener y acumular las más que le sean posibles.

 

Algo parecería haber fallado. Nos muestran que el aire sigue plagado de miedo y desconsuelo. Los cuestionamientos no se diluyen. La sensación de incertidumbre se expande. ¿Acaso los guías se están retirando? ¿Estamos asistiendo a la noche oscura del alma? Nada sucede por error, calma. Estás empezando a caminar sin ayuda, es sólo eso. Nadie te abandonó. Estás experimentando el acto más grande y puro de amor. Hoy sueltan tu mano porque saben que creciste. Es hora de que confíes en tu guía interior. Llegó el momento de que tu fe se multiplique, para que tu luz se esparza más allá del horizonte.

 

Este mensaje llega a tu puerta porque estaba abierta, al igual que tu corazón. Tu vibración lo atrajo. No te preocupes, la energía que lo impulsa está impregnada con esperanza para que tu confianza se multiplique. Hoy comienza un nuevo día. Hay que volver a salir a la calle. La constancia es una virtud que bien conoce tu alma. Muchos, por lo bajo, se burlarán al verte pasar. Descreerán de tu tarea. Dirán que vas camino al abismo. Están en lo cierto, pero ellos desconocen tu verdadera razón: vas a volar, para inspirar con tu vuelo.

 

Un paso. Otro paso. Uno más. La marcha se hace lenta. Cuesta caminar. La subida es empinada. El sendero no está marcado. Contemplando las estrellas todo se vuelve más fácil. No estamos solos. ¿Hacia dónde vamos? ¿Por qué tanta gente permanece indiferente? Subir aporta claridad, pero hacerlo implica un esfuerzo que muchos no están dispuestos a realizar. La seguridad se paga con la libertad. Debemos seguir andando. Hay que aprender a confiar. El camino señalado es invisible. Sólo el corazón puede verlo. Sentir es la clave para seguir avanzando hacia la luz.

Estás muy cansado. Tus fuerzas tambalean. Las dudas te acechan, al punto de descreer de tu misión. Se anuncia la llegada de un nuevo reino, tendrías que estar celebrando, pero en tu rostro hay más lágrimas que sonrisas. La pesadez se adueñó de tu cuerpo. La energía vital parece haberte abandonado. Seguís dando pasos sólo por amor a la luz. Tu corazón no se entrega. Sé que estás necesitando una cuota extra de esperanza, por eso te escribo. Co-creamos este instante. Nuestras almas programaron, del otro lado de la línea del olvido, esta particular forma de volvernos a encontrar.

Se puede sentir. La trama se consolida. Lo invisibles se hace visible. No es una utopía la red de luz. Muchísimas personas están vibrando en una nueva frecuencia. Cada hebra luminosa va encontrando su lugar de manera sincrónica. Un entretejido de conciencia da impulso a una nueva realidad. ¿Acaso creías que estabas solo? Que tus fuerzas no decaigan. Continuá iluminando. Este mensaje no llega a tu vida por casualidad, viene directo a tu encuentro, donde quiera que estés, porque necesito decirte algo.

Por favor, deténgase. Deje de correr. No importa que no nos conozcamos. Siéntese. No se asuste. Sé que la espiritualidad no le interesa, porque me lo acaba de decir. No importa. La vida nos está regalando la oportunidad de compartir un instante. Puede que le resulte extraño. Lo comprendo. En unos momentos sabremos por qué el destino cruzó nuestros caminos. Aprenda a confiar. Respire profundo. Sienta la vida. Su universo y el mío son convocados a un mágico encuentro.

Preste atención. Infinitos mensajes llegan a su vida para ayudar a que cambie, pero así como vienen se van. La rutina, la seguridad, la indiferencia y la costumbre los echan a patadas.

Esté donde esté. Tenga la edad que tenga. Viva como viva. Sepa que puede cambiar su mundo. Puede transformar su realidad. La magia interna existe. Modificar el rumbo sólo requiere de una simple cuestión de actitud que abre las puertas a una nueva percepción sobre la vida. La felicidad y la alegría dicen presente si uno se anima a fluir con la existencia, si uno tiene la osadía de abrir su corazón. Somos responsables de nuestros actos. Ningún mortal puede arrebatarnos el derecho de volar hacia la luz y de co-crear un mundo más humano, sensible y armónico, donde el sentir no sea una utopía y el amor reine para siempre.

Las puertas de entrada y de salida no descansan. El tráfico es incesante. Intenso. Miles de almas llegan a la Tierra a cada instante para vivir una experiencia física. Otras tantas se van con sus lecciones aprendidas. Todavía no partí, por eso quiero hacer un alto en mi camino y hablarte a vos, inigualable ser, que acabás de llegar con tu inmaculado traje de inocencia a disfrutar del juego de la vida. Sé que me estás escuchando. Agradezco la belleza de tu silencio. No te preocupes por los murmullos de fondo, son los comentarios de los insensibles que descreen que nos estemos comunicando.

Unas tras otras, las gotas van cayendo. Nada parece transformarse. El goteo es casi imperceptible. El cansancio y la desolación dicen presente. El paisaje desértico de esperanzas crea la falsa ilusión de que nada va a cambiar. El vacío interior se agiganta. Las gotas siguen cayendo, expanden su vibración. La mente sostiene que todo está perdido. El corazón no se deja engañar, escucha cómo las gotas continúan brotando y ríe de felicidad. Su sabiduría le anuncia que el río está emergiendo. Libere sus compuertas. Ayude a que el agua corra. Sume para que el río de la conciencia espiritual irrumpa en todo su esplendor.